Zanh Normalmente responde rápido
Hola 👋
Bienvenido a Zanh.
Estamos listos para ayudarte 🦷✨

15 remedios para el dolor de muelas

15 remedios para el dolor de muelas
Cuidamos tu salud bucal con excelencia

Desde una limpieza dental hasta tratamientos de rehabilitación y estética, ponemos a tu disposición un equipo profesional y tecnología.

El dolor de muelas puede aparecer en el peor momento: durante la noche, antes de una reunión, al comer algo frío o caliente, o incluso sin una causa aparente. Por eso, muchas personas buscan remedios para el dolor de muelas que puedan ayudar a aliviar la molestia de forma temporal mientras identifican qué está causando el problema.

En este artículo reunimos 15 remedios para el dolor de muelas que pueden ayudar a calmar la molestia de manera temporal, especialmente cuando el dolor aparece de repente o mientras esperas una cita con el dentista. Algunos métodos son tan simples como enjuagarse con agua tibia, usar hilo dental con cuidado o aplicar frío por fuera de la mejilla; medidas recomendadas por fuentes clínicas como Zanh para el manejo inicial del dolor dental.

La causa puede ser una caries, una infección, una muela partida, una restauración dañada, sensibilidad dental, inflamación de la encía o incluso restos de comida atrapados entre los dientes. En algunos casos, el dolor aparece y desaparece; en otros, se vuelve más fuerte al masticar, al tomar bebidas frías, al acostarse o al tocar la zona afectada.

¿Por qué aparece el dolor de muelas y cuándo debes preocuparte?

El dolor de muelas aparece cuando alguna parte del diente, la encía o los tejidos que lo rodean se irrita, inflama o infecta. Aunque muchas personas lo asocian directamente con una caries, la realidad es que puede tener varias causas. Por eso, antes de aplicar cualquier opción de alivio o buscar remedios para el dolor de muelas, es importante identificar qué puede estar provocando la molestia.

  • Caries dental profunda: una de las causas más frecuentes del dolor de muelas es la caries, especialmente cuando avanza hasta capas internas del diente.
  • Infección o absceso dental: cuando una infección se desarrolla en la raíz del diente o en la encía, el dolor suele ser más fuerte, constante y profundo.
  • Sensibilidad dental: muchas personas sienten dolor breve y agudo al tomar agua fría, café caliente, bebidas ácidas o al respirar aire frío por la boca. En estos casos, antes de recurrir a distintos remedios para el dolor de muelas, conviene observar si la molestia aparece siempre con los mismos estímulos.
  • Muela rota, fisurada o empaste dañado: una fractura pequeña puede causar mucho dolor, incluso si no se ve a simple vista. A veces el dolor aparece solo al morder, al soltar la mordida o al comer algo duro.
  • Cuándo debes preocuparte: debes prestar especial atención si el dolor de muelas dura más de uno o dos días, si es intenso, si te despierta por la noche, si empeora al acostarte, si hay inflamación en la cara o encía, si aparece fiebre, pus, mal olor, mal sabor, dificultad para abrir la boca, tragar o respirar.

Tal vez te interese leer: 10 síntomas de caries que no debes ignorar

¿Por qué aparece el dolor de muelas y cuándo debes preocuparte?

15 remedios para el dolor de muelas que pueden ayudarte a aliviar la molestia

Cuando el dolor de muelas aparece, lo primero que buscamos es una forma de calmarlo lo antes posible. Sin embargo, no todos los remedios para el dolor de muelas sirven para lo mismo ni deben usarse de cualquier manera. Algunos ayudan a reducir la inflamación, otros pueden limpiar la zona, otros alivian la sensibilidad y otros simplemente hacen que el dolor sea más tolerable mientras esperas atención dental.

1. Enjuague con agua tibia y sal

El enjuague con agua tibia y sal es uno de los remedios para el dolor de muelas más usados porque ayuda a limpiar la zona afectada y puede calmar la irritación de la encía. Es especialmente útil cuando la molestia aparece después de comer o cuando sientes que puede haber restos de comida atrapados cerca de la muela. No elimina una caries ni cura una infección, pero puede servir como alivio temporal mientras identificas la causa del dolor.

Para prepararlo, mezcla media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia. Haz enjuagues suaves durante 20 o 30 segundos, procurando que el líquido pase por la zona donde sientes la molestia, y luego escúpelo. El agua debe estar tibia, no caliente, porque el exceso de calor puede aumentar la sensibilidad o empeorar la inflamación.

Puedes repetir este remedio después de comer y antes de dormir, siempre sin abusar de la cantidad de sal. No apliques sal directamente sobre la encía o la muela, ya que puede causar ardor e irritación. Si el dolor dura más de dos días, se vuelve intenso o aparece hinchazón, este remedio debe verse solo como una ayuda momentánea y no como una solución definitiva.

15 remedios para el dolor de muelas que pueden ayudarte a aliviar la molestia

2. Compresa fría en la mejilla para reducir la inflamación

Aplicar una compresa fría por fuera de la mejilla puede ayudar cuando el dolor de muelas viene acompañado de inflamación, sensación de presión o molestia en la mandíbula. Dentro de los remedios para el dolor de muelas, esta opción es útil porque el frío ayuda a adormecer ligeramente la zona y puede disminuir la hinchazón de forma temporal.

Para usar este remedio, envuelve hielo o una bolsa fría en una toalla fina y colócala sobre la mejilla, justo del lado donde sientes el dolor. No pongas el hielo directamente sobre la piel ni dentro de la boca, porque puede causar quemaduras por frío o aumentar la sensibilidad dental. Lo recomendable es aplicarlo durante 15 o 20 minutos y luego descansar antes de repetir.

Este remedio puede darte alivio mientras consigues atención dental, pero no trata la causa del dolor. Aunque forma parte de los remedios para el dolor de muelas que pueden ayudar de manera temporal, si la inflamación aumenta, hay fiebre, aparece pus, tienes dificultad para abrir la boca o el dolor se vuelve más intenso, es importante acudir al dentista cuanto antes, ya que podría tratarse de una infección o un absceso dental.

3. Usar hilo dental con cuidado

Usar hilo dental con cuidado puede ayudar cuando el dolor de muelas se debe a restos de comida atrapados entre los dientes. A veces una pequeña fibra de carne, una semilla o un trozo de alimento queda presionando la encía y provoca dolor, inflamación o sensación de presión. En esos casos, limpiar suavemente la zona puede aliviar la molestia sin necesidad de aplicar otros remedios.

Lo ideal es pasar el hilo dental despacio, sin forzarlo ni golpear la encía. Dentro de los remedios para el dolor de muelas, esta práctica puede ayudar cuando la molestia se debe a restos de comida atrapados entre los dientes. Deslízalo con cuidado, rodea suavemente cada pieza y retira cualquier residuo que pueda estar causando irritación. Si la zona está sensible, evita movimientos bruscos, porque podrías lastimar más la encía o hacer que sangre.

Este remedio es útil cuando el dolor aparece después de comer o cuando sientes presión entre dos muelas. Sin embargo, si al usar hilo dental el dolor aumenta, hay sangrado frecuente, mal olor, pus o inflamación, puede existir un problema de encías, caries o infección. En ese caso, el hilo dental solo ayudará a mantener limpia la zona, pero no resolverá la causa principal del dolor.

4. Analgésicos de venta libre

Los analgésicos de venta libre pueden ayudar a controlar el dolor de muelas de forma temporal, especialmente cuando la molestia es intensa, constante o dificulta comer y dormir. Dentro de los remedios para el dolor de muelas, esta opción puede ser útil para aliviar la molestia por algunas horas, siempre que se use de forma responsable.

Es importante no colocar pastillas directamente sobre la muela o la encía, porque esto puede irritar o quemar el tejido de la boca. El medicamento debe tomarse por vía oral, con agua, y respetando la dosis indicada. Tampoco conviene combinar varios analgésicos sin orientación médica, sobre todo si tienes gastritis, problemas renales, enfermedades del hígado, tomas anticoagulantes, estás embarazada o tienes alguna condición de salud.

Este remedio puede darte alivio durante algunas horas, pero no elimina la causa del dolor. Si necesitas tomar analgésicos repetidamente, el dolor dura más de dos días, hay inflamación, fiebre, pus o dificultad para abrir la boca, lo más recomendable es acudir a una clínica dental cuanto antes para evitar que el problema avance.

5. Clavo de olor para aliviar la molestia

El clavo de olor es uno de los remedios para el dolor de muelas más populares porque contiene eugenol, una sustancia que puede producir una sensación calmante en la zona afectada. Se ha usado tradicionalmente para molestias dentales leves, sobre todo cuando el dolor aparece de forma repentina y se necesita un alivio temporal antes de acudir al dentista.

Para usarlo con cuidado, puedes colocar un clavo de olor entero cerca de la muela afectada y dejar que se humedezca con la saliva, sin morderlo fuerte ni presionarlo contra la encía. También hay personas que usan aceite de clavo, pero debe aplicarse muy diluido y en poca cantidad, porque puede irritar o quemar la mucosa si se usa directamente o en exceso.

Este remedio no cura una caries, una infección ni una muela dañada. Aunque suele incluirse entre los remedios para el dolor de muelas por su uso tradicional, si notas ardor, irritación o aumento del dolor, retíralo y enjuaga la boca con agua. Si el dolor es fuerte, dura más de dos días o aparece hinchazón, fiebre, pus o mal sabor en la boca, lo más seguro es buscar atención odontológica.

6. Enjuague con agua oxigenada diluida

El enjuague con agua oxigenada diluida puede ayudar a limpiar la boca cuando hay irritación de encías, mal sabor o acumulación de bacterias. Dentro de los remedios para el dolor de muelas, puede servir como apoyo temporal, pero debe usarse con mucha precaución, porque el agua oxigenada no debe aplicarse pura ni tragarse.

Para usarla de forma más segura, mezcla partes iguales de agua oxigenada al 3% y agua normal. Haz un enjuague suave durante unos segundos y escupe todo el líquido. Después, puedes enjuagarte nuevamente con agua para retirar cualquier resto. No la uses todos los días por largos periodos, porque puede irritar la boca, resecar las encías o causar ardor.

Este remedio no es recomendable para niños pequeños ni para personas que puedan tragar el líquido por accidente. Si al usarlo sientes quemazón, sensibilidad o más dolor, suspéndelo de inmediato. Si hay hinchazón, fiebre, pus, dolor intenso o mal sabor persistente, lo mejor es acudir al dentista cuanto antes, ya que podría tratarse de una infección que necesita tratamiento profesional.

7. Ajo triturado como apoyo temporal

El ajo es otro remedio casero muy mencionado para el dolor de muelas, principalmente porque se le atribuyen propiedades antimicrobianas. Puede ayudar a reducir temporalmente la molestia cuando hay irritación leve, aunque no debe considerarse una cura para una caries, una infección o una muela dañada.

Para usarlo, tritura un diente de ajo fresco hasta formar una pasta suave y aplícalo con mucho cuidado cerca de la zona afectada durante poco tiempo. Aunque suele mencionarse entre los remedios para el dolor de muelas, no lo dejes demasiado rato ni lo presiones contra la encía, porque puede causar ardor, irritación o incluso quemaduras en la mucosa de la boca. Si sientes picor fuerte, dolor o quemazón, retíralo de inmediato y enjuaga con agua.

Este remedio debe usarse solo como medida temporal y con precaución. Aunque muchas veces se menciona dentro de los remedios para el dolor de muelas, si el dolor es intenso, hay inflamación, fiebre, pus, mal sabor en la boca o dificultad para masticar, el ajo no resolverá el problema y lo más recomendable es acudir al dentista para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuado.

7. Ajo triturado como apoyo temporal

8. Infusión de menta como enjuague suave

La infusión de menta puede ayudar a refrescar la boca y dar una sensación ligera de alivio cuando el dolor de muelas es leve. Dentro de los remedios para el dolor de muelas, puede ser una opción suave para complementar la higiene oral y aliviar momentáneamente la molestia. Su efecto suele ser temporal, pero puede resultar útil si la zona está sensible, si hay mal sabor en la boca o si quieres hacer un enjuague suave sin usar productos fuertes.

Para prepararla, coloca una bolsita de té de menta o unas hojas de menta en una taza con agua caliente, deja reposar y espera hasta que esté tibia. Luego puedes usarla como enjuague durante unos segundos y escupirla. También puedes colocar la bolsita tibia sobre la zona afectada, siempre que no esté caliente, porque el calor excesivo puede empeorar la sensibilidad.

Este remedio no elimina una caries ni trata una infección dental. Aunque la menta puede aparecer dentro de algunos remedios para el dolor de muelas, si el dolor aumenta, se vuelve constante, aparece inflamación o notas fiebre, pus o mal olor, lo mejor es acudir al dentista. La menta puede ayudar a calmar por un momento, pero no debe usarse como sustituto de un tratamiento profesional.

9. Elevar la cabeza al descansar

Elevar la cabeza al descansar puede ayudar cuando el dolor de muelas se intensifica por la noche o al acostarte. Dentro de los remedios para el dolor de muelas, esta medida puede ser útil para hacer más tolerable la molestia durante el descanso. Esto ocurre porque, al estar completamente horizontal, puede aumentar la presión en la zona de la cabeza y la mandíbula, haciendo que el dolor se sienta más fuerte o pulsante.

Para hacerlo, usa una almohada extra o acomoda la parte superior del cuerpo de manera que la cabeza quede ligeramente elevada. No se trata de dormir sentado, sino de evitar una posición totalmente plana. Este pequeño cambio puede hacer que el dolor sea más tolerable mientras esperas atención dental o mientras un analgésico hace efecto.

Este remedio no trata la causa del dolor, pero puede ayudarte a descansar mejor durante unas horas. Si el dolor nocturno es frecuente, te despierta, se siente como latido o viene acompañado de inflamación, fiebre o mal sabor en la boca, es importante consultar con un dentista, porque podría haber una infección o inflamación profunda.

10. Evitar alimentos muy fríos, calientes o dulces

Cuando tienes dolor de muelas, los alimentos muy fríos, calientes o dulces pueden aumentar la sensibilidad y hacer que la molestia se vuelva más intensa. Aunque parezca una medida simple, controlar lo que comes y bebes también forma parte de los remedios para el dolor de muelas, ya que puede ayudarte a evitar picos de dolor durante el día.

Lo más recomendable es elegir alimentos blandos, tibios y fáciles de masticar mientras el dolor continúa. También conviene evitar bebidas heladas, café muy caliente, caramelos, gaseosas, jugos ácidos y comidas duras que obliguen a morder con fuerza. Si una muela duele al contacto con ciertos alimentos, intenta masticar del lado contrario para no irritarla más.

Este remedio no elimina el problema dental, pero puede prevenir que el dolor empeore. Si la sensibilidad aparece siempre en la misma muela, dura varios segundos después del contacto con frío o calor, o se transforma en dolor constante, es importante acudir al dentista para revisar si existe caries, inflamación del nervio, fractura o desgaste dental.

11. Mantener una limpieza suave de la zona

Mantener limpia la zona donde duele la muela puede ayudar a evitar que la molestia aumente, especialmente si hay restos de comida, placa acumulada o encía inflamada. Dentro de los remedios para el dolor de muelas, la higiene suave es una medida importante para no empeorar la irritación. Aunque el dolor haga que quieras evitar tocar esa parte, dejar de cepillarla por completo puede favorecer la acumulación de bacterias.

Lo recomendable es cepillar con suavidad, usando un cepillo de cerdas blandas y movimientos lentos. No frotes con fuerza ni presiones directamente sobre la encía inflamada. En algunos casos, cuando hay acumulación de sarro o inflamación frecuente, una limpieza dental profesional puede ser necesaria para mejorar la salud de las encías y prevenir nuevas molestias.

Este remedio no cura una caries ni una infección, pero ayuda a mantener la boca en mejores condiciones mientras buscas atención dental. Aunque la higiene suave forma parte de los remedios para el dolor de muelas, si al cepillar aparece sangrado frecuente, pus, mal olor, hinchazón o dolor intenso, puede haber un problema de encías o una infección que necesita revisión profesional.

12. Evitar masticar del lado afectado

Evitar masticar del lado donde tienes dolor puede ayudarte a reducir la presión sobre la muela afectada. Cuando una pieza dental está inflamada, sensible, fisurada o dañada por una caries, cada mordida puede aumentar la molestia y hacer que el dolor se vuelva más intenso. Por eso, mientras esperas atención dental, conviene usar el lado contrario de la boca para comer.

Lo ideal es elegir alimentos blandos y fáciles de masticar, como sopas tibias, purés, arroz suave, yogur natural o comidas que no exijan demasiada fuerza al morder. Este cuidado también forma parte de los remedios para el dolor de muelas, porque ayuda a evitar presión innecesaria sobre la zona afectada.

Este remedio no soluciona la causa del dolor, pero puede evitar que el problema empeore. Si la muela duele al morder, al soltar la mordida o sientes una punzada fuerte con la presión, podría existir una fisura, una caries profunda o inflamación interna. En ese caso, es importante acudir al dentista para revisar la pieza y recibir el tratamiento adecuado.

13. Usar un enjuague bucal sin alcohol

Usar un enjuague bucal sin alcohol puede ayudar a mantener la boca más limpia cuando tienes dolor de muelas, sobre todo si hay irritación en la encía, mal aliento o sensación de suciedad alrededor de la zona afectada. Dentro de los remedios para el dolor de muelas, esta opción puede funcionar como apoyo para la higiene diaria, siempre que se elija una fórmula sin alcohol, porque los enjuagues fuertes pueden causar ardor, resequedad y más sensibilidad.

Lo recomendable es usarlo después del cepillado, siguiendo las indicaciones del producto y sin tragarlo. Haz el enjuague de forma suave, sin mover el líquido con demasiada fuerza, especialmente si la encía está inflamada o la muela duele al contacto. Este tipo de producto puede ayudar a controlar bacterias en la boca, pero no elimina una caries ni trata una infección profunda.

Este remedio funciona como apoyo temporal dentro de una buena higiene oral. Si el dolor continúa, aparece hinchazón, fiebre, pus, mal sabor persistente o dolor al morder, no basta con usar enjuague bucal. En esos casos, lo más seguro es acudir al dentista para encontrar la causa real del dolor y evitar complicaciones.

14. Aplicar gel anestésico dental de venta libre

Un gel anestésico dental de venta libre puede ayudar a adormecer ligeramente la zona y reducir el dolor de muelas durante un tiempo corto. Este tipo de producto suele usarse cuando la molestia es localizada y necesitas alivio temporal mientras consigues una cita con el dentista. No trata la causa del dolor, pero puede hacer que la molestia sea más llevadera.

Para usarlo, aplica una pequeña cantidad directamente en la zona indicada, siguiendo las instrucciones del envase. No uses más producto del recomendado ni lo apliques con demasiada frecuencia, porque puede irritar la boca o causar efectos no deseados. También es importante evitarlo en niños pequeños, salvo que un profesional lo indique.

Este remedio debe verse como una ayuda momentánea. Si el dolor vuelve apenas pasa el efecto, se vuelve más fuerte, hay hinchazón, fiebre, pus o dificultad para tragar, lo más recomendable es acudir al dentista cuanto antes. Aunque los remedios para el dolor de muelas pueden calmar la zona temporalmente, el gel no elimina caries, infecciones ni problemas en la raíz del diente.

15. Acudir al dentista para tratar la causa del dolor

Aunque muchas personas buscan remedios para el dolor de muelas en casa, el paso más importante es acudir al dentista para saber qué está causando la molestia. El dolor puede venir de una caries profunda, una infección, una muela rota, un empaste dañado, enfermedad de las encías o inflamación del nervio. Mientras no se trate la causa, cualquier remedio solo dará alivio temporal.

El dentista puede revisar la zona, tomar radiografías si es necesario y recomendar el tratamiento adecuado según el problema. En algunos casos bastará con una limpieza, una restauración o el cambio de un empaste; en otros, puede ser necesaria una endodoncia, drenaje de infección, tratamiento periodontal o extracción. Cuanto antes se atienda el dolor, más posibilidades hay de evitar complicaciones y conservar la pieza dental.

Debes buscar atención con más urgencia si el dolor dura más de dos días, si es muy fuerte, si hay hinchazón en la cara o encía, fiebre, pus, mal sabor en la boca, dificultad para abrir la boca, tragar o respirar. Los remedios caseros pueden ayudarte a sobrellevar la molestia, pero el tratamiento profesional es lo que realmente permite solucionar el problema de fondo.

15. Acudir al dentista para tratar la causa del dolor

Remedios para el dolor de muelas que debes evitar

Cuando el dolor de muelas es fuerte, es normal querer probar cualquier cosa que prometa alivio rápido. Sin embargo, algunos remedios caseros pueden irritar la boca, quemar la encía, aumentar la sensibilidad o retrasar una consulta dental necesaria. Por eso, además de saber qué puede ayudarte, también es importante saber qué prácticas conviene evitar.

No pongas aspirina directamente sobre la muela o la encía

Colocar una aspirina sobre la muela afectada o sobre la encía es un error común. Aunque muchas personas creen que así el medicamento actúa más rápido, en realidad puede irritar o quemar el tejido de la boca. La aspirina está diseñada para tomarse por vía oral, no para aplicarse directamente sobre la mucosa.

Si necesitas un analgésico, lo correcto es seguir las indicaciones del envase o consultar con un profesional de salud. Aunque muchas personas buscan remedios para el dolor de muelas para aliviarse rápido, poner la pastilla sobre la encía no cura la caries, no elimina una infección y puede dejar una lesión dolorosa que empeore la molestia.

Evita aplicar alcohol en la zona dolorida

Algunas personas usan alcohol, licores o bebidas fuertes para intentar “adormecer” la muela. Aunque puede dar una sensación momentánea de calor o entumecimiento, también puede irritar la encía, resecar la boca y empeorar la sensibilidad. Además, no desinfecta una infección dental profunda ni trata la causa del dolor.

El alcohol dentro de la boca puede ser especialmente agresivo si hay heridas, encías inflamadas o tejidos sensibles. En lugar de ayudar, puede aumentar el ardor y hacer que la zona se irrite más. Si el dolor es intenso, es mejor optar por medidas seguras y buscar atención dental.

No uses calor directo si hay inflamación

Aplicar calor en la mejilla puede parecer reconfortante, pero no siempre es buena idea. Si el dolor de muelas está relacionado con una infección o hinchazón, el calor puede aumentar la inflamación y hacer que la presión se sienta peor. En esos casos, suele ser más seguro usar frío externo durante periodos cortos.

Si notas la cara inflamada, la encía abultada, fiebre, pus o dolor pulsante, evita las compresas calientes y consulta con un dentista. Aunque existen remedios para el dolor de muelas que pueden ayudar de forma temporal, el calor no elimina una infección y puede retrasar el tratamiento adecuado.

No apliques agua oxigenada sin diluir

El agua oxigenada puede usarse en algunos casos como enjuague diluido, pero aplicarla pura directamente sobre la encía o la muela puede causar irritación, ardor y daño en la mucosa. También es peligroso tragarla, especialmente en niños o personas con dificultad para escupir correctamente.

Si se utiliza, debe estar diluida y usarse solo por poco tiempo. Aun así, no debe convertirse en un hábito diario ni reemplazar el cepillado, el hilo dental o la consulta odontológica. Si hay dolor fuerte, mal sabor, pus o inflamación, el problema puede necesitar tratamiento profesional.

Evita colocar ajo, sal o bicarbonato directamente sobre la encía

El ajo, la sal y el bicarbonato son remedios populares dentro de muchas búsquedas sobre remedios para el dolor de muelas, pero aplicarlos directamente sobre la encía puede provocar ardor e irritación. El ajo crudo, en especial, puede ser muy fuerte para la mucosa de la boca si se deja demasiado tiempo en contacto con la piel interna.

Si decides usar algún remedio casero, debe hacerse con cuidado y sin presionar sustancias irritantes sobre la zona afectada. La boca es sensible, y cuando hay inflamación, cualquier producto fuerte puede empeorar el dolor en lugar de aliviarlo.

Cuándo acudir al dentista por un dolor de muelas

Los remedios para el dolor de muelas pueden ayudarte a controlar la molestia durante unas horas, pero no siempre son suficientes. Cuando el dolor aparece por una caries profunda, una infección, una muela rota, un empaste dañado o inflamación del nervio, el problema necesita atención profesional para evitar que avance.

Estas son algunas señales claras de que debes pedir una cita dental cuanto antes:

  • El dolor dura más de 48 horas o vuelve constantemente: si el dolor de muelas no desaparece después de uno o dos días, o si mejora por momentos pero vuelve una y otra vez, es una señal de que hay una causa que necesita revisión.
  • Hay hinchazón en la encía, la cara o la mandíbula: la inflamación visible no debe ignorarse, especialmente si aparece junto con dolor pulsante, sensación de presión o dificultad para masticar. Una encía abultada, una mejilla hinchada o una zona caliente al tacto pueden indicar una infección dental o un absceso.
  • Aparece fiebre, pus, mal sabor o mal olor en la boca: estos síntomas pueden indicar que existe una infección activa. El pus, el mal sabor persistente o el mal olor que viene de una zona específica de la boca pueden estar relacionados con un absceso o con acumulación de bacterias alrededor de la raíz del diente.
  • El dolor aumenta al morder o al tocar la muela: si sientes una punzada fuerte al masticar, al cerrar la boca o al presionar la muela, puede haber una fisura. En estos casos, los remedios para el dolor de muelas pueden aliviar de forma temporal, pero es importante acudir al dentista para revisar la causa y evitar que el problema avance.
  • El dolor no te deja dormir, comer o hacer tus actividades normales: cuando el dolor de muelas interfiere con el descanso, la alimentación o la concentración, ya no debe tratarse como una molestia menor.
Cuándo acudir al dentista por un dolor de muelas

Los remedios para el dolor de muelas ayudan, pero no reemplazan al dentista

Los remedios para el dolor de muelas pueden ser muy útiles cuando necesitas aliviar la molestia de forma temporal, sobre todo si el dolor aparece de repente, durante la noche o mientras esperas una cita con el dentista. Medidas como el enjuague con agua tibia y sal, la compresa fría, la limpieza suave de la zona o evitar masticar del lado afectado pueden ayudarte a sentirte mejor por unas horas y a no irritar más la muela.

Sin embargo, es importante recordar que estos remedios no solucionan la causa del problema. Si el dolor viene de una caries profunda, una infección, una muela rota, un absceso o inflamación del nervio, el alivio será momentáneo y el problema puede avanzar si no se trata a tiempo.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *